AERONAUTICA Y OVONAUTICA

 

La palabra aeronáutica proviene de aero (aire) y náutica (navegación). Náutica a su vez, proviene de nau (nave, barco). De la raíz nau proviene también náusea (sensación provocada por la nave).

La náutica es siempre intencional, por lo que es imposible "navegar a la deriva". Los globos o aeróstatos (de aero y statos, quieto) por tanto, tampoco navegan; excepto que tengan motores, en cuyo caso son dirigibles. Al arte o ciencia de mantener un aeróstato en el aire se le denomina aerostación; y aeromoto no es el que se las truena volando, sino el movimiento violento de las masas atmosféricas

En el siglo pasado se acuñó el término aeródino (de aero y din, fuerza) en oposición a aeróstato, pero no tuvo aceptación y pronto fue substituido por aviador, palabra que originalmente significaba aeroplano con motor (los planeadores son aeroplanos sin motor).

Posteriormente aviador se substityó por avión, pasando aviador a significar piloto (y en México, el que disfruta de una sinecura).

Aviación, como aviador y avión, viene del latín avia (ave, pájaro) significando que vuela como tal. Hélice, en cambio, viene del griego helix (espiral), y helicóptero de helix y pteros (ala).

A los aparatos que tataban de volar aleteando, como los que diseñó Leonardo da Vince. se les llamó ornitópteros, de ornito, que en griego significa como de pájaro, y pteros.

Generalmente se piensa que timón tuvo origen náutico, pero no es así. Timón viene del latín temo, nombre del palo recto que sale del arado y es tirado por animales

Un término de uso común en aviación que no aparece en el Diccionario de la Real Academia es fuselaje, palabra francesa que significa en forma de huso. En cambio está oficialmente aceptada huevón (del latín ovum, huevo), palabra que en zoología se asocia con las aves y en aviación con pilotos, mecánicos, controladores, despachadores e inspectores.